lunes, septiembre 12, 2005

Los regantes insisten en la urgencia de crear presas hinchables en el río

El proyecto de los azudes inflables de regulación del río Guadiaro se ha quedado en el baúl de los recuerdos ante la sopresa e incomprensión de los regantes.

La Junta Central de Usuarios del Río Guadiaro explica que servían para garantizar los riegos de subsistencia en temporadas estivales. El proyecto fue realizado por la Confederación Hidrográfica del Sur, hoy Cuenca Mediterránea Andaluza, en julio de 2001 y durante estos cuatro años los usuarios del Guadiaro siempre han creído y puesto todo el empeño para poder verlo realizado y garantizar de esa forma los riegos en el valle.

Pero la esperanza de ver los azudes se ha visto truncada. El secretario general de la Junta Central de Usuarios, Ildefonso Rubio, relató que "hasta el pasado 30 de agosto parecía que podía ser una realidad,así nos lo hizo saber el director gerente de la Agencia Andaluza del Agua, Joan Corominas Masip, estando además justificado y apoyado en palabras del alcalde de Jimena de la Frontera, Ildefonso Gómez, en la visita que se realizó a las instalaciones de un azud inflable el pasado 27 de julio en Gandía".

Ildefonso Rubio extrajo parte de la memoria del proyecto y esgrimió algunos aspectos para que todos conozcan la simpleza y garantía del mismo: En primer lugar aclaró que los azudes inflables a instalar en la cuenca del río consisten en una serie de cinco cilindros de caucho, inflados por aire, anclados a sus correspondientes cimentaciones de hormigón y que constituyen, por lo tanto, una serie de azudes móviles para retener los volúmenes necesarios para garantizar una lámina de agua, incluso con caudales de estiaje (nivel más bajo que tienen las aguas de un río). Igualmente estos azudes tienen la propiedad de ser desinflados por procesos automáticos, de forma que antes de que se produzca el desbordamiento por superación de una altura determinada, quedan totalmente desinflados hasta no suponer obstáculo alguno al paso del agua.

En las actuaciones previstas se contempla la ocupación de zonas de dominio publico. No obstante, queda justificada esta ocupación y la administración, en este caso, redactora del proyecto así lo contempla y lo aprueba. "No existiendo inconveniente alguno para la ejecución de las obras", añade Rubio. Con todo ello, la Junta Central de Usuarios del río Guadiaro continuará defendiendo incansablemente un proyecto que garantiza una lámina de agua constante, siendo una solución parcial e inmediata al problema de la falta de regulación, asegurando así los riegos para los agricultores, y que a la larga supondrá la ejecución de una presa en el Guadiaro para satisfacer la demanda actual de la cuenca, así como concienciar del ahorro de agua modernizando los regadíos que allí se ubican.